Salud

Mi perro cojea: qué revisar y cuándo es urgente

Tu perro cojea: cómo revisarle la pata sin lastimarlo, qué indica cada tipo de cojera y las señales que obligan a ir al veterinario hoy.

Por Equipo Experto en Mascotas Actualizado el 7 de agosto de 2026 8 min de lectura

Si tu perro cojea, empieza por mirar cómo apoya —sin tocarle la pata— y después revísasela con calma: entre los dedos, las almohadillas y las uñas está buena parte de los casos, desde una espina hasta una uña partida. Lo que decide si puedes esperar a una cita o tienes que salir hoy mismo es una lista corta de señales: que no apoye nada la pata, que se vea torcida o hinchada, que haya herida abierta, o que la cojera venga con temblor, fiebre o decaimiento.

La cojera es un síntoma, no un diagnóstico: puede resolverse con unas pinzas o ser el primer aviso de una rotura de ligamento. Saber qué mirar antes de ir evita empeorarla por el camino.

Lo primero: mirar, no manipular

El impulso natural es agarrar la pata y doblarla “para ver dónde le duele”. No lo hagas: si hay una fractura o una articulación inestable, moverla empeora el daño. Observa primero: ponlo a caminar despacio sobre una superficie plana que no resbale y fíjate en:

  • Qué pata apoya menos. Con una delantera dolorida, el perro sube la cabeza al apoyarla y la baja al pisar con la sana. En las traseras, la cadera del lado malo sube más y el paso se acorta.
  • Si apoya algo o nada. Rozar el suelo con los dedos no es lo mismo que llevarla levantada todo el tiempo; esto último es mucho más serio.
  • Cuándo cojea. Anota si cojea al levantarse y mejora en unos minutos, si solo aparece tras el ejercicio, o si es constante.
  • Cómo se sienta. Con dolor de rodilla muchos perros se sientan de lado, con la pata estirada.

Graba un video corto: en la consulta muchos perros caminan distinto por los nervios, o directamente no cojean.

La revisión de la pata, donde está la mitad de los casos

Antes de pensar en huesos y ligamentos, descarta lo simple. Hazlo con buena luz, con el perro echado, empezando por una pata sana para que se acostumbre al manejo.

  1. Mira la planta completa. Separa los dedos con suavidad y revisa el espacio entre ellos y los pliegues de las almohadillas: ahí se clavan espinas, astillas, vidrios y semillas de pasto.
  2. Busca pegotes y cuerpos extraños. Chicle, brea, tierra apelmazada. En invierno, las bolitas de hielo y la sal de deshielo irritan las almohadillas y hacen cojear.
  3. Revisa cada uña. Una uña partida, arrancada o tan larga que se clava en la almohadilla duele muchísimo y casi no sangra, y las uñas largas cambian la pisada. Aquí explicamos cómo cortar las uñas de tu perro sin llegar a la parte viva.
  4. Toca las almohadillas. Deben sentirse firmes y frescas. Rojas, en carne viva o con la capa superficial desprendida hacen sospechar quemadura por asfalto caliente, el mismo escenario del golpe de calor.
  5. Sube por la pata con la palma abierta. Sin apretar ni doblar articulaciones: solo busca calor, hinchazón o puntos que le hagan retirarla.
  6. Compara con la del otro lado. Es la mejor referencia para saber si algo está realmente hinchado.

Si encuentras una espina superficial y sale sin esfuerzo con unas pinzas limpias, perfecto. Si está clavada profundo, si la herida sangra o si se queja al mínimo contacto, detente: forcejear solo consigue que la próxima vez no se deje revisar por nadie.

Cómo se ve cada tipo de cojera

Esta tabla no sustituye al veterinario, pero ayuda a decidir cuánta prisa tienes.

Cómo se ve la cojeraQué suele indicarQué hacer
Aparece de golpe tras un salto o una carreraLesión aguda de tejidos blandos o de ligamentoReposo estricto y consulta en 24-48 horas
Va y viene: unos días sí y otros noProblema intermitente, como una rótula que se sale de sitioAnota cuándo aparece y pide valoración
Peor al levantarse y mejora al moversePatrón típico de la artrosisConsulta programada; es manejo a largo plazo
Peor después del ejercicio, mejor con reposoSobrecarga articular o inflamaciónBaja la intensidad y consulta
Cachorro de raza grande en crecimientoAlteraciones del desarrollo óseoConsulta pronto y no fuerces el ejercicio
Pata trasera que da un “salto” y vuelve sola a su sitioLuxación de rótula, frecuente en razas pequeñasConsulta; no intentes acomodarla tú
No apoya nada la pata desde el primer momentoLesión seria: fractura, luxación o roturaUrgencia el mismo día

Las causas más frecuentes según la edad

La edad cambia por completo la lista de sospechosos.

EtapaCausas más frecuentesSeñales típicas
Cachorros y jóvenesTraumatismos por caídas o juego brusco, problemas de crecimiento, luxación de rótula en razas pequeñasCojera repentina tras un accidente, o que aparece y desaparece sin golpe conocido
AdultosRotura del ligamento cruzado —la causa más común de cojera trasera repentina en perros medianos y grandes—, esguinces, heridas en almohadillasUna trasera que falla de golpe al correr o girar; el perro se sienta de lado
MayoresArtrosis y displasia de cadera o codoLe cuesta levantarse, evita escaleras y saltar al coche, se queda atrás en el paseo

Qué sí puedes hacer en casa mientras consigues cita

Poca cosa, y esa poca cosa es la más importante: reposo de verdad. Un perro que “solo salió un ratito al jardín” convierte un esguince en una lesión de meses. Ayuda también adaptar la casa: tapetes donde patina, escaleras bloqueadas, y la cama, el agua y la comida cerca.

Qué nunca debes hacer

  • Masajes, estiramientos o intentar “tronarle” algo. Sobre una articulación lesionada, aumenta el daño.
  • Aplicar calor sobre una lesión reciente. Aumenta la inflamación y el dolor.
  • Sacarlo a caminar “a ver si se le pasa”. Es lo contrario de lo que necesita.

Cuándo es urgencia el mismo día

Tras un atropello o una caída hay que revisarlo aunque camine bien: las lesiones internas no siempre se notan en las primeras horas y la adrenalina enmascara el dolor.

Qué esperar en la consulta

El veterinario empieza viéndolo caminar, igual que hiciste tú, y sigue con una palpación que compara las dos patas para localizar la zona dolorosa. Después vienen las pruebas de movilidad de cada articulación y, según lo que encuentre, las radiografías.

A veces hace falta sedación para explorar bien. No es exagerado: un perro con dolor tensa la musculatura y no deja evaluar la articulación, así que sin ella la exploración puede dar un falso “no encuentro nada” y no se logra la posición que requiere una radiografía útil.

Cómo prevenir la mayoría de las cojeras

  • Controla su peso. Es lo más modificable de toda la lista: cada kilo de más multiplica la carga sobre rodillas y caderas y acelera la artrosis. Nuestra guía sobre la obesidad en perros explica cómo evaluarlo en casa.
  • Ejercicio regular, no maratones de fin de semana. El perro sedentario que el sábado corre tres horas es el candidato perfecto a una lesión aguda.
  • Uñas cortas. Cambian la pisada y se parten con facilidad cuando crecen de más.
  • Suelo con agarre. Alfombras o tapetes en pasillos y zonas de giro, sobre todo con perros mayores o de patas largas.
  • Calienta antes del juego intenso. Cinco minutos de caminata preparan músculos y articulaciones.

En resumen: mira sin manipular, revisa la pata con calma, dale reposo real y no improvises con medicación. La mayoría tienen explicación sencilla, y las que no, se resuelven mejor cuando llegan pronto a la consulta.

Revisión: contenido revisado por Equipo veterinario Experto en Mascotas. Esta información es educativa y no sustituye la consulta veterinaria.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto puedo esperar si mi perro cojea pero apoya la pata?

Si apoya, camina y está animado, puedes revisarle la pata en casa y darle reposo estricto mientras consigues cita, idealmente en 24 a 48 horas. Si en ese tiempo no mejora, empeora, o aparece hinchazón, herida o decaimiento, no sigas esperando.

¿Puedo darle ibuprofeno o paracetamol a mi perro si cojea?

No. El ibuprofeno, el paracetamol, el naproxeno y la aspirina son tóxicos para el perro y pueden causar úlceras digestivas, sangrado y fallo renal. No existe una dosis casera segura y algunos hacen daño con una sola toma. Cualquier analgésico lo tiene que indicar el veterinario.

Mi perro cojea al levantarse y luego se le pasa, ¿es grave?

Es el patrón típico del dolor articular crónico, como la artrosis, sobre todo en perros mayores. No es una urgencia, pero tampoco es normal ni desaparece solo: conviene una consulta programada, porque cuanto antes se maneje, mejor calidad de vida conserva.

¿Por qué mi perro me gruñó cuando le toqué la pata si nunca lo había hecho?

Porque le duele. Un perro con dolor puede gruñir o morder aunque sea el más tranquilo del mundo: es un reflejo de defensa, no un cambio de carácter. Detente en cuanto gruña o se ponga rígido y deja la exploración para el veterinario.

¿Sirve ponerle calor en la pata que le duele?

No apliques calor sobre una lesión reciente: aumenta la inflamación y el dolor. Tampoco improvises con frío, porque mal aplicado quema la piel. Mientras consigues cita, lo único que de verdad ayuda es el reposo estricto.

Sigue leyendo